Hablar de Saturno es urticante, necesario pero molesto. Saturno
representa en nuestra carta natal los limites, las obligaciones, las
cautelas. Es aquel que pone frenos a nuestros impulsos, que en cierta
medida limita nuestro proceder, dependiendo del lugar donde se encuentre
en nuestra carta natal, por signo y casa, y los aspectos que forme, va a
manifestar su energía.
Saturno en Sagitario, podría decirse que es un poco mas
flexible, es decir, el regente de Sagitario es Júpiter, y ambos
planetas, representan las 2 caras de la misma moneda, el primero
responde a los momentos de compresión y retracción, y el segundo a los
momentos de expansión y crecimiento.
Sagitario busca el crecimiento
espiritual, es un signo que se caracteriza por ser idealista y esta
siempre en búsqueda de la verdad, pero el excesivo entusiasmo de este
signo a veces le dificulta el poder llevar a cabo sus ideales, es tan
expansivo, que siempre esta buscando mas y mas, sin detenerse. Saturno
le baja la velocidad a Sagitario, para poder concretar y profundizar en
su búsqueda, y no quedarse con lo superficial.
Cuando Saturno se
pone Rx tenemos la sensación de que se nos han cerrado todas las
puertas, nos detenemos en seco y no podemos avanzar. Nuestras metas y
objetivos quedan congelados momentáneamente, hasta nuevo aviso.
Que podemos hacer?
La Rx de Saturno se manifiesta para que afiancemos y reveamos nuestras
elecciones y caminos elegidos, y sobre todo reveer si estamos cumpliendo
con nuestro código ético, si no estamos queriendo tomar atajos para
evitar tanto tedio (es una característica de Sagitario, tratar de evitar
el trabajo pesado y buscar un atajo, el camino mas fácil)
Este es
un tiempo idóneo para profundizar en nuestras elecciones de vida,
trasladarnos un poco a nuestro pasado y ver que dejamos en el camino,
algún curso de filosofía que nos hubiese gustado tomar? O que dejamos a
mitad de camino?
Siempre la respuesta la tiene nuestro corazón, lo
que en astrología seria nuestro Sol, ir a lo esencial, a nuestras bases
para rescatar del olvido aquello que quedo en telarañas.
Re-conectar
con nuestra sabiduría interior, eligiendo así no lo que queremos, sino
lo que necesitamos para avanzar un escalón en nuestra evolución.
El Tao del Mandala
